Interiorismo: Salu Juan
Albañilería : Emilio
Pladur y pintura: Asilamientos del sureste
Electricidad: Albeyca
Carpintería: Hermanos Zoroa
Carpintería metálica: Toro
Fotografía: Inma Juan
El nuevo local de Factoria d’Imatges se encuentra situado en la planta baja de un edifico de viviendas en Onil (Alicante). Su propietaria, necesitaba crear un espacio multidisciplinar, ensamblando espacios destinados a usos distintos: atención al cliente, zona de exposición, despacho privado, área de producción y estudio fotográfico. Además, las características ambientales del espacio primaban, para obtener el máximo confort, tanto climático como acústico.

La solución fue crear una caja dentro de otra caja, es decir, un espacio totalmente aislado del edificio. Para ello, creamos una cámara de aire entre el edificio existente y el espacio de trabajo, y además abrigamos este espacio, por todas las caras. Paredes, techo y suelo. Con ello evitamos total contacto con el exterior y conseguimos el confort necesario para que los clientes que acudiesen, pudieran estar cómodos.

La temperatura interior se auto regula, ya que contamos con la inercia del terreno al estar semienterrados, cosa que nos hace mantener una temperatura casi constante durante todas el año. Esto es muy importante, si tenemos en cuenta que los modelos que aquí se fotografían, en muchas ocasiones están desnudos o se tienen que cambiar de ropa varias veces. También hay largas sesiones fotográficas de bebés…. proporcionando, además, tranquilidad y sosiego a los clientes que necesitan concentrarse a la hora de elegir, posar…

Por otro lado, debíamos tener en cuenta el confort acústico, muy necesario para la concentración de los participantes en este negocio, así como para la conjugación de distintos usos en un espacio pequeño, como es la zona de atención al cliente, donde puede haber a la vez, varios profesionales atendiendo a distintos clientes.

La imagen que queríamos conseguir era de un local polivalente, atemporal, funcional y neutro para poder destacar los elementos expuestos, por lo que elegimos los grises, combinados con blancos.

En cuanto al mobiliario, combinamos distintos estilos: sillones de piel negra clásicos combinados con mobiliario de jardín en madera blanca, sillas de oficina en aluminio y screen negro combinado con mesa de teka,… como muestra de polivalencia y adaptabilidad a todos los estilos, sabiendo equilibrar cada uno de ellos para que juntos armonicen y proporcionen confort visual a los clientes.

La iluminación, también fundamental para la exposición de proyectos, fue tratada de forma puntual: en la zona de exposición, instalamos lámparas de alto IRC y temperatura de color cálida para la buena reproducción de los colores expuestos; en las zonas de paso, luces de bajo consumo; para la zona de trabajo, luminarias de vapor de sodio blanco; y para el escaparate, tecnología Led.

Los clientes que entran a este negocio, no saben qué es lo que ocurre en él, pero sus comentarios a nuestros profesionales son: “Salu, que bien se está aquí. Entras de la calle y parece que llegas a otro sitio que no tiene nada que ver con el exterior. Es que aquí se está tranquilo.”